sábado, 6 de abril de 2013

Reglas Macro Fiscales

Ahora que tanto se habla sobre el tema de la responsabilidad fiscal y reglas fiscales, parece oportuno rescatar unos viejos apuntes del año 2006.
Si bien actualmente la deuda pública del Paraguay es reducida, la sanción reciente de presupuestos públicos deficitarios en el Parlamento ha encendido el debate sobre la necesidad de preservar la sostenibilidad fiscal como un activo fundamental para mantener la estabilidad macroeconómica y promover el crecimiento de largo plazo. 
Las experiencias de crisis regionales, generadas por manejos fiscales poco prudentes, han derivado en propuestas de reglas de conducción para la política fiscal. 
En esta línea, sería ideal la aplicación de una regla de política óptima para un horizonte temporal determinado, que garantice que los cambios consideren la situación cíclica de la economía.
Principios y Criterios Fundamentales
Entre los principios fundamentales que se debería seguir en el manejo de la política fiscal, están la transparencia, la estabilidad, responsabilidad, la equidad, y la eficiencia. En primer lugar, la transparencia es fundamental en todo lo relacionado con la fijación de los objetivos. Asimismo, el principio de estabilidad, se refiere a que la política adoptada sea predecible y consistente. 
Por otra parte, el principio de equidad se refiere a la imperiosa necesidad de que las medidas adoptadas consideren los efectos redistributivos sobre el ingreso y lo que es aún más importante, los efectos sobre las generaciones venideras. 
En cuanto a la eficiencia, solo en la medida que se construya credibilidad en torno a las instituciones económicas se conseguirá mayor efectividad en la aplicación de las políticas aplicadas. En ese sentido, se debería acotar la discrecionalidad de la autoridad, aunque con clausulas de escape para tener cierta flexibilidad. Entonces, debe haber un equilibrio entre credibilidad y flexibilidad. Concretamente, el planteamiento básico consiste en una política basada en la discrecionalidad limitada por reglas.
En la adopción de reglas, se deberían tener en cuenta algunos criterios importantes, para garantizar su éxito. Un criterio fundamental es que la regla debe ser sostenible en el tiempo y referirse a una meta de saldo presupuestario o deuda pública total. Particularmente, en la medida que se establecen más metas u objetivos cuantitativos, mayor será la probabilidad de no alcanzar simultáneamente todos, pudiendo surgir conflictos en la implementación de la regla.
Otro criterio recomendable, es que la regla se refiera o especifique correctamente la definición de gobierno empleada, que preferiblemente debería ser el gobierno general. Esto surge de la necesidad de comprometer a actores importantes, como son los gobiernos departamentales y municipales, así como a las empresas de propiedad del Estado. En Paraguay, por las características institucionales de la política fiscal y de la deuda pública, acotar la regla al Gobierno Central podría ser suficiente. 
El criterio de correspondencia de la regla con el estadio del ciclo macroeconómico que atraviesa la economía del país, es otro criterio necesario para evitar el problema del sesgo pro cíclico de la política fiscal, tan común en los países latinoamericanos. En particular, esto tiene relación directa con la necesidad de emplear políticas contra cíclicas en situaciones de recesión económica, o con al menos mantener o sostener ciertos gastos esenciales, como ser los gastos de inversión pública. Poco es lo que puede mencionarse, sobre la importancia de evitar este sesgo pro cíclico y en particular, el sesgo anti inversión, que surge como consecuencia de las políticas de ajuste.
Reglas Fiscales Aplicadas
Por otra parte, las reglas fiscales adoptadas en los distintos países difieren en que algunos establecen metas de stock, mientras que en otros casos metas sobre flujos. Las metas sobre stock, se refieren en la mayoría de los casos al saldo de la deuda pública total, incluyendo la deuda interna y la externa. En el caso de las metas de flujo, estas generalmente están referidas al déficit fiscal global del sector público no financiero, inclusive en algunos sobre el gasto discriminado.
En cuanto al balance entre flexibilidad y credibilidad, las alternativas en las experiencias de otros países van desde la posibilidad de que el mismo gobierno establezca sus objetivos y metas, hasta los casos en que se establecen claramente los porcentajes máximos de déficit fiscal, así como topes para el incremento de los gastos y de la deuda pública, a través de una autoridad supranacional.
Es muy interesante la regla del Balance Estructural del Sector Público, empleado por los países europeos y recientemente por el gobierno de Chile. Concretamente, en el caso de Chile, la regla consiste en alcanzar una meta de superávit estructural del 1%, el cual se basa en cálculos de producto potencial, ajustando de esa manera los ingresos por efectos del ciclo económico.
El objetivo es contar con medidas de balance que reflejen la situación tendencial del sector público, independientemente de los efectos cíclicos y de los precios de materias primas relevantes. Permite a la política fiscal actuar en el corto plazo como política contra cíclica, produciendo déficit en situaciones de recesión económica y superávit en auges. Por otra parte, permite tener un horizonte temporal sobre la situación de las finanzas públicas, reduciendo la incertidumbre y aumentando la credibilidad de las políticas.
También, las denominadas Leyes de Responsabilidad Fiscal, adoptada por varios países de la región, como es el caso de Argentina y Brasil. En estos casos se establecen orientaciones para la reducción del déficit fiscal, así como topes para el crecimiento de ciertos gastos públicos (primario, corriente, personal), así como sistemas de control de las finanzas en periodos de elecciones públicas, y lo que es más interesante, la constitución de un fondo anticíclico fiscal, para estabilizar el gasto.
Propuesta para el Paraguay
En el caso del Paraguay, dada las dificultades de estimar un balance estructural, comunicar e imponer esto a todos los actores involucrados en el proceso presupuestario, se sugiere establecer una regla de acción simple, que se enfoque fundamentalmente en el gasto público del Gobierno Central.
En vista de la necesidad de contar con una medida del crecimiento tendencial de la economía y dada la restricción de grados de libertad para estimar alguna medida del producto potencial o de tendencia, se podría emplear un enfoque simple basado en la historia reciente. Esta tasa de crecimiento económico de tendencia podría basarse en la mediana de la tasa de crecimiento del producto de los últimos veinte o treinta años. Para establecer la tasa de crecimiento nominal, se debería considerar la estimación oficial o meta de inflación para cada año.
Al respecto, se propone una regla para el crecimiento del gasto público total del Gobierno Central, para asegurar la simetría de la política con cada estadio del ciclo económico. En particular, el gasto público podría fijarse que crezca a una tasa máxima o techo que no sea superior a la suma del crecimiento económico tendencial y la inflación de tendencia o meta de referencia de mediano plazo de la autoridad monetaria.
Claramente, un presupuesto público concebido de esta manera garantizaría la sostenibilidad de las cuentas fiscales en el mediano plazo. Además, operará de forma contra cíclica, debido a que mientras los ingresos recaudados caigan como consecuencia de una recesión, los gastos seguirían creciendo, y en particular, en aquellos rubros socialmente sensibles. Con esto se lograría paliar en cierta medida los males sociales que producen las recesiones y garantizar la protección social, generalmente descuidada en los países latinoamericanos en periodos malos.
Los debates que sería bueno escuchar
Aplicar una regla de política fiscal de este tipo, que descuente una preocupación importante, que tiene relación con la operación de un mecanismo casi automático de estabilización económica y garantice un perfil de sostenibilidad fiscal en el tiempo, permitiría que se empiecen a suscitar algunos debates que sería bueno escuchar, relacionados a la estructura del gasto público y su carácter distributivo.
Una vez fijado el techo del gasto, ahora la discusión se centraría en la composición del gasto, lo cual es el debate y reforma urgente que se requiere profundizar. El gasto público, concebido no solo como herramienta de política macroeconómica, sino como de la política de desarrollo es muy importante para ir generando los cambios estructurales que se necesitan.
Íntimamente relacionado con lo anterior está la cuestión de la distribución. La política fiscal puede ser un poderoso instrumento para mejorar la distribución del ingreso, no solo por el lado de los ingresos, sino fundamentalmente por el lado del gasto público. Los debates sobre la distribución en el Parlamento solamente se han dado sobre partidas globales, vinculadas a la asignación de recursos a las instituciones públicas. 
En la medida que estos debates empiecen a tomar lugar en la agenda de las políticas públicas y fundamentalmente en las discusiones del Parlamento sobre el Proyecto de Presupuesto de Gastos de la Nación, habrá posibilidades de que la política fiscal empiece a constituirse en un verdadero instrumento de política económica y de desarrollo para el país.
Bibliografía
Tommasi, M., Ardanaz, M. and Scartascini, C. (2010), "Political Institutions, Policymaking and Economic Policy in Latin America", Interamerican Development Bank, Working Paper Series No. IDB-WP-158.
Molinas, J. and Perez Liñan, A. (2005), "Who Decides on Public Expenditures?: A Political Economy Analysis of the Budget Process in Paraguay"Interamerican Development Bank.
Humberto Colmán (2005), "Política Fiscal y Ciclo Económico", Ministerio de Hacienda.
Patricio Rojas (2004), "Sostenibilidad de las Cuentas Fiscales en Paraguay", Ministerio de Hacienda.
CEPAL (2004), "Panorama de la Gestión Pública."
Jiménez (2002), "Perú: Sostenibilidad, Balance Estructural y Propuesta de una Regla Fiscal."
Marcel, Tockman, Valdés y Benavides (2001), "Balance Estructural del Gobierno Central: Metodología y Estimaciones para Chile 1987-2000."
Martner (2000), "Estrategias de Política Económica en un Mundo Incierto. Martner (2000)", CEPAL.

sábado, 19 de enero de 2013

Éxito de los Bonos Soberanos del Paraguay: Fundamentos macro o contexto global?

El debut de la República del Paraguay en el mercado financiero mundial ha sido un éxito! Una tasa de interés (o rendimiento) del 4,625% para una colocación de US$ 500 millones.

La tasa de interés pactada está solo 2,785% por encima de los Bonos del Tesoro de los Estados Unidos de América (EEUU), la cual se ubica en 1,84% (10 años). Esto es lo que se llama el spread soberano y significa una prima por percepción de riesgo de apenas 278,5 puntos, lo cual comparado con otros países es bajo. Por poner un ejemplo, si Argentina fuera hoy a los mercados financieros globales (todavía sigue sin acceso) tendría que pagar un 10% por encima de la tasa de los EEUU, lo cual es un spread de riesgo soberano de 1000 puntos, de acuerdo a una medición de bancos internacionales (1).

Esto es buenísimo, considerando el contexto político interno, de donde venia y hacia dónde va, del Paraguay. En particular, viniendo de un reciente juicio político que destituyo a un Presidente y a pocos meses de las elecciones generales, es notable el resultado alcanzado en la colocación de Bonos Soberanos.

Esto fue posible gracias a la iniciativa del Ministerio de Hacienda de posicionar a la economía nacional en los mercados internacionales. La pregunta que tendría que hacerse es si el excelente resultado obedece a una buena valoración que ha realizado el mercado sobre los fundamentos macroeconómicos del Paraguay o a un contexto global caracterizado por bajos retornos y exceso de liquidez?


Los fundamentos macro del Paraguay siguen siendo muy buenos. Solo por citar algunos: la relación deuda externa al producto interno bruto (pib) es inferior al 9% (EEUU tiene un valor alrededor del 100%); el saldo de reservas internacionales llega casi al 20% del pib (nivel similar al registrado en el periodo de construcción de la represa de Itaipú); inflación promedio del 5% en los últimos cinco años (Para una comparación, según datos extra-oficiales Argentina tiene una inflación mayor al 25% (2)); y, con perspectivas de crecimiento económico muy alentadoras, con un crecimiento esperado del 11% para el 2013 y alrededor del 5% en promedio para los próximos cinco años.

Pero, algunas veces los mercados financieros subvaloran estos fundamentos macro y ponen mayor peso en percepciones cualitativas. Sin embargo, una reciente investigación del Fondo Monetario Internacional (3) concluye que los fundamentos macro son especialmente importantes, en tiempos de crisis y debilidad económica, para conseguir spread más bajos. Por lo tanto, puede que los fundamentos antes mencionados hayan pesado sustancialmente en la visión de los inversionistas. En realidad, dicen que muchos de los inversionistas visitados han preguntado en más de una oportunidad si esos datos sobre los fundamentos macro son reales, lo cual posteriormente puede haber significado una alta valoración de los mismos.

Aunque, otro factor puede ser de una relevancia considerable para explicar este éxito y tiene que ver con el contexto global de bajos retornos y elevada liquidez. Los bajos rendimientos se ven en las tasas de interés que se ubican en 0,3% (libor a 3 meses en dólares) y en el 3,8% de rendimiento de los bonos corporativos de la mayor calificación (AAA de Moodys).

Y esto tiene que ver con un nivel de liquidez muy elevado, que tiene relación con las tres rondas de Quantitative Easing (QE) realizadas por la Reserva Federal (FED) de los EEUU. Esto ha sido una compra agresiva de activos por parte de la FED para reinflacionar la economía estadounidense. Una prueba clara del exceso de liquidez es que en esta oportunidad de colocación de Bonos Soberanos se han presentado ofertas por US$ 5.573 millones, es decir casi 12 veces mayor a la intención de colocación del Paraguay.

Por tanto, el apetito por rendimientos en un contexto financiero global con alta liquidez puede haber sido un factor de relevancia para el éxito de la colocación de los Bonos Soberanos del Paraguay. Esto mismo ha sido manifestado por un experto del Deutsche Bank al Financial Times (4), quien también resaltó que la estabilidad que registra el contexto político del país puede haber sido un factor fundamental.

Una investigación sobre los determinantes del riesgo soberano (5) concluye que los fundamentos macro, como la volatilidad de los términos de intercambio (precios de exportación en relación a los precios de importación), son variables que influyen más que los factores globales. Hoy día las agencias de calificación de riesgo están más exigentes en sus calificaciones, habiendo rebajado perspectivas para economías importantes.

Cuál de los factores, internos o externos, han sido determinantes para el éxito de la colocación de los Bonos Soberanos del Paraguay? Es posible que el Paraguay haya tomado ventaja del contexto global, lo cual ha sido expresado de alguna forma por el Ministro de Hacienda (4), pero los fundamentos macro y las perspectivas de la economía paraguaya deben haber pesado más. Esto es al final una apuesta que hace el mercado financiero internacional por Paraguay, lo cual debería ser aprovechado, aplicando correctamente los recursos para obtener la mayor rentabilidad económica-social de los mismos y poder así en el futuro acceder a nuevos recursos en condiciones todavía mejores.



(1) Emerging Market Bond Index (EMBI), JP Morgan.

(2) www.inflacionverdadera.com

(3) Comelli, Fabio (2012), “Emerging Market Sovereign Bond Spreads: Estimation and Back-testing”, International Monetary Fund Working Paper WP/12/212.

(4) http://blogs.ft.com/beyond-brics/2013/01/18/paraguay-bond-issue-sometimes-ignorance-is-bliss/#axzz2IQTUGkyE

(5) Hilscher and Nosbusch (2008), “Determinants of Sovereign Risk: Macroeconomic Fundamentals and the Pricing of Sovereign Debt”, Brandeis University and London School of Economics.

Fuente de la imagen: elaboración propia.

martes, 18 de diciembre de 2012

Tendencias en medio de la volatilidad… Parte II (continuación): El papel de las expectativas



En un artículo de este blog, del 18 de febrero de 2012, denominado “Tendencias en medio de la volatilidad… Hacia dónde debería ir el tipo de cambio en Paraguay?”, se había presentado un ejercicio de proyección del tipo de cambio nominal del guaraní con respecto al dólar (tc).
En el mencionado artículo, tras una revisión de los fundamentos macro del tc, se concluía que la tendencia del mismo debería registrar una apreciación del orden del 3% (promedio), para todo el 2012. Esto iba en contra de la percepción en febrero de 2012, cuando los efectos de la sequía y la aftosa parecía que iba a generar una tremenda depreciación del tc.
De hecho, algunas instituciones privadas pronosticaban una depreciación del tc, con un nivel del orden de Gs. 4700 por dólar. Así fue que los primeros meses del 2012 eran testigos de expectativas se movían en ese sentido. Los pronósticos tienen el potencial de influir en las expectativas y la toma de decisiones hoy mismo. Si se espera que el tc se vaya a depreciar mañana, entonces el tc se va depreciar hoy.
En realidad, de acuerdo a datos disponibles a la fecha, el tc tiene actualmente un promedio del orden de Gs. 4423 por dólar, en lo que va del 2012 hasta el 18 de diciembre de 2012. Si bien se dio una depreciación del tc spot (corriente), esta no alcanzó los niveles estimados.
Lo anterior no significa que se debe condenar el error de pronóstico, sino que es una muestra de la dificultad de proyectar el tc spot. En consideración de esto, el artículo de febrero de este año, presentaba un pronóstico para la evolución de la tendencia, que normalmente es una serie que se mueve más suave en el tiempo (1).
Una evaluación preliminar de los datos, con información disponible hasta diciembre de 2012, confirma que la tendencia del tc ha registrado una apreciación promedio del 3,5%, coincidiendo con la predicción realizada en febrero en este blog.

 

Tipo de cambio observado (tc) y su tendencia

Fuente: Elaboración propia. El tc se refiere a la cotización del guaraní con respecto al dólar.


Esta discrepancia en la evolución del tc spot y su tendencia, tiene relación con la volatilidad que ha afectado a las variables macro del Paraguay. Los choques externos que afectaron a la economía paraguaya en el 2012 son los causantes de esta volatilidad.
Si bien interesan más los datos nominales, que son los determinantes para la toma de decisiones, revisar la evolución de la tendencia es interesante para intuir hacia donde se podría mover el tc nominal.
A pesar de la volatilidad y discrepancia de los datos nominales y de tendencia, el hecho de que el tc no se haya depreciado hacia los niveles pronosticados, evidencia que los fundamentos macro de la economía continúan sólidos.
La evolución del tc nominal en el 2013 debería ser similar a la observada en el 2010. Tras un año de expectativas por el piso, como fue el 2009 y es el 2012, la economía se recupera con fuerza, con perspectivas de fuerte crecimiento del sector primario y de las exportaciones. En ese sentido, las expectativas del tc seguramente se moverían hacia una apreciación en el 2013, similar a como se dió en el 2010.
Al respecto, algunos análisis indican que el tc podría ir por debajo de los Gs. 4000 por dólar. En ese sentido, en concepto de exportaciones de soja se dice que podrían ingresar US$ 4500 millones, mientras que por la carne podrían ingresar unos US$ 1500 millones. Esto significaría algo así como US$ 2500 a 3000 millones adicionales. Esto sin contar los recursos adicionales de Itaipú y el influjo por la colocación de los Bonos Soberanos.
La concresión de estos pronosticos seguramente validará las expectativas de una apreciación durante el 2013. Las expectativas pocas veces son citadas como determinante fundamental en la evolución de variables macroeconómicas. En este caso, más que los diferenciales de tasas de interés, la evolución de las expectativas es clave para intuir hacia donde se moverá el tc.
En ese sentido, los fundamentos macro continúan sólidos, con buenas perspectivas de crecimiento económico e inversiones, a pesar de las complicadas perspectivas fiscales. La tendencia del tc ha evolucionado en línea con los fundamentos macro, y los datos recientes sugieren que el tc spot retomará la trayectoria de apreciación en el 2013. En la misma dirección, como se muestra en el gráfico precedente, la tendencia del tc registraría una apreciación del orden del 3,6%. Esto último es un nuevo pronostico para evaluar dentro de un año.

(1) Dependiendo del filtro y los parámetros utilizados para extraer la tendencia de los datos observados. En este caso se utiliza el filtro de Hodrick-Prescott, con parámetros estandarizados.

sábado, 4 de agosto de 2012

Manifiesto por el sentido económico

Recientemente he adherido al “manifiesto por el sentido económico” (www.manifiestoforeconomicsense.org). Es una iniciativa global que busca juntar firmas en pos de poner racionalidad en la discusión de la política económica post-crisis financiera internacional, centrada actualmente en Europa.
La cuestión tiene que ver con las prescripciones que superponen ante todo la adopción de políticas de austeridad, como receta para salir del estancamiento económico. La evidencia del periodo de ajuste y crecimiento del Presidente Bill Clinton en EE.UU. durante la década del noventa, es una experiencia peculiar y poco aplicable a la generalidad de los casos. En Europa se espera que con la reciente adopción de medidas de mayor austeridad por parte de España, el crecimiento será restaurado en poco tiempo.
Si la crisis financiera internacional hubiera tenido sus orígenes en un excesivo endeudamiento público, entonces tuviera razón insistir en políticas de austeridad que impongan metas ambiciosas de superávit fiscal y de menor deuda púbica. Sin embargo, este no es el caso, puesto que detrás de la crisis financiera internacional hubo un endeudamiento privado excesivo y sin adecuada regulación.
Es cierto que la política fiscal tiene menos márgenes de maniobra en un contexto de altos déficit y elevada deuda. Pero, el eventual ajuste no se debería implementar mediante recortes en gastos de inversión, ni recortes en las transferencias de las redes de bienestar y seguridad social.
En particular, el programa debería incorporar una mejora de la eficiencia del gasto público, que no signifique la reducción de los gastos de capital, el cual combinado con políticas de apoyo a la competitividad y promoción del empleo, podrían ser suficientes para restaurar el crecimiento. Es necesario reconocer que hacer un ajuste por la vía de los gastos corrientes es política y prácticamente difícil de hacer, pero hay que intentarlo.
Es interesante la respuesta de avanzar en el sentido de una mayor integración fiscal del bloque europeo. Si esto se llega a materializar, la crisis actual habrá resultado en el afianzamiento de la unión europea, lo cual ratificaría que dicho proceso seguirá siendo el más importante en materia de integración. No será la primera vez que una situación de crisis ha propiciado medidas de fortalecimiento de la institucionalidad en entredicho.

sábado, 30 de junio de 2012

Choque de oferta, gasto interno y políticas macro

La reciente publicación de las cuentas nacionales al primer trimestre del 2012 permite revisar cómo ha evolucionado la economía paraguaya tras el impacto de la sequía en el campo. En particular, se muestra una comparación de este nuevo episodio de sequía con la situación registrada en el 2009.
En el ámbito económico, el término choque o shock se utiliza bastante para aludir a una situación donde se da un cambio fuerte e inesperado en una variable que impacta en el resto de la economía. Dado que se trata de una fuerte caída de la producción agrícola, se denomina choque de oferta.
La sequía del 2009 resultó en una caída del producto agrícola real del 25.0%. La soja, que representa más de la mitad de la producción agrícola, registró una caída del 42.7% en su producción en el 2009. Los números presentados deben ser claros para ilustrar la gravedad de la situación del 2009, que impactó en la economía como un todo, con una retracción del 3.8% del producto interno bruto real.
Un choque de oferta de esta magnitud significa pérdidas de la producción y en los ingresos, con el consecuente efecto negativo en las condiciones sociales. En este nuevo episodio de choque de oferta (2012), la sequía habría resultado en una pérdida de la producción de soja del 51.0%.
Seguidamente se muestran unos gráficos con las dos experiencias de choque de oferta por sequía en la agricultura. Se debe considerar que son datos trimestrales, ajustados para excluir el efecto estacional. Se han calculado índices para hacer más fácil la comparación, identificándose el periodo t con el primer trimestre de cada año analizado. En el periodo t se considera que se inicia plenamente el efecto del choque.
El actual choque de oferta, que se inicia a fines del cuarto trimestre del 2011, resulta al primer trimestre del 2012 con una caída del producto interno bruto real del 2.6%. Esto es menos de la mitad de la caída registrada en el 2009, cuando el impacto en el primer trimestre fue del 5.5%.

Producto interno bruto real sin estacionalidad
Fuente: Elaboración propia con datos oficiales.

Esto no solo significa que el actual choque es menos virulento, sino que la recuperación podría ser más rápida que la experiencia del 2009. En aquel caso (2009), la economía tardó cuatro trimestres para recuperar el nivel más alto pre – choque.
El choque de oferta agrícola tiene implicancias sobre el resto de la economía. Estas tienen que ver con dependencias directas de algunos sectores con la agricultura, así como con actores económicos que indirectamente sufren los efectos o deciden posponer planes de consumo o inversión, ante la expectativa de reducción del ingreso en la economía.
Tanto es así que tras un choque de oferta se puede dar una desaceleración en otros sectores y en el gasto interno. El gasto interno es la suma de gastos en bienes de consumo y los gastos en bienes de capital o inversión. Esto se puede dar en sintonía directa con el choque de oferta, o con alguna demora o rezago menor.
Es lo que se presenta en el siguiente gráfico. El actual choque de oferta trajo consigo una caída del 1.6% en el gasto interno al primer trimestre del 2012. Al igual que en el caso anterior, esta situación es menos grave que la observada en el 2009, cuando tras el choque de oferta se registró una caída del 6.9% en el gasto interno.
También se podría esperar que la recuperación sea más rápida. En el 2009 la economía se tomó tres trimestres para recuperar el nivel más alto registrado antes del choque de oferta. Así como en el caso anterior, esto no significa precisamente que la economía puede compensar el efecto del choque en el mismo año, sino que seguramente el impacto seguirá siendo tan grande como para que la economía registre una caída en el año completo.

Gasto interno real sin estacionalidad
Fuente: Elaboración propia con datos oficiales.

Por qué es importante la evolución del gasto interno? Bueno, no solo porque más consumo es más bienestar hoy, y más inversión es más crecimiento mañana, sino porque esto tiene derivaciones sobre la necesidad de aplicar políticas macro de estabilización.
Normalmente, como se considera que hay rigideces en la economía a corto plazo, cuando se produce un evento negativo se presentan reclamos de medidas por parte del Gobierno, para atenuar los efectos. Ahí surgen las políticas macroeconómicas contra cíclicas, las cuales son expansivas cuando se aplican reducciones de tasas de interés (política monetaria), así como aumentos de la inversión pública (política fiscal), con el objetivo de contener la caída de la economía.
Si la historia hubiera concluido con el primer gráfico, se concluiría que como se trata de un choque de oferta no se requiere de políticas macro expansivas, dado que la economía nos enseña que dichas políticas solo pueden impactar sobre la demanda agregada.
Como muy bien había explicado el colega José Cantero (1), un choque de oferta que significa una caída de la economía y después una recuperación casi automática, no requiere una respuesta de política contra cíclica. Esto parece ser muy difícil de refutar.
Pero, si se considera el efecto sobre el gasto interno, así como las posibilidades de un impacto duradero, se podría argumentar la necesidad de aplicar medidas contra-cíclicas. Esta es una discusión interesante, que requiere de un espacio mayor para su análisis.
Al margen de eso, sea por cuestiones de economía política, relacionadas al lobby de algunos sectores afectados o la misma sociedad que demanda medidas, la autoridad termina aplicando medidas de política macroeconómica contra cíclica (al menos cuando puede).
Es así que en el 2009 se aplicaron medidas de política macroeconómica expansiva para contener la caída de la economía, lo cual se conoció como el plan anti-crisis. Asimismo, tras el actual choque de oferta también se han tomado medidas para impulsar el consumo y la inversión.

Citas
(1) http://www.lanacion.com.py/articulo/67835-la-gran-w-.html

sábado, 28 de abril de 2012

El misery index y la pobreza en Paraguay

Se presenta brevemente el interesante índice de miseria (misery index) y el grado de asociación del mismo con la pobreza, para el Paraguay en el periodo 1995-2011.

Antecedentes y lógica

El índice de miseria se define como la suma de la inflación y el desempleo. Se denominará indistintamente índice de miseria o índice de miseria económica, dada su construcción. Esto podría expresarse también en positivo, como un índice de bienestar. Dicho índice se conoce en los Estados Unidos (EE.UU.) allá por la década de 1960, mediante el trabajo del economista Arthur Okun, por entonces asesor del presidente Lyndon Johnson.
La lógica del índice de miseria es bastante simple, puesto que un descenso del mismo, que supone una menor tasa de desempleo y/o menor inflación, mejora la percepción del público sobre realidad económica del país. En cuanto a su relevancia, el indicador de miseria es una de las variables más significativas en la explicación del bienestar relativo de las personas.
Hay bastante investigación empírica sobre la relevancia de estos indicadores en la explicación de la valoración que hace la gente sobre su bienestar y felicidad. Al respecto, trabajos del economista argentino Rafael Di Tella (1) confirman que la mejora de la felicidad viene relacionada con la mejora de los indicadores económicos.
Dicha relación en un sentido muy negativo se ha visto reflejada en una reciente publicación de cifras que muestran un drástico aumento del número de suicidios en Europa (2), de la mano de la crisis económica que actualmente sufre este continente.
Asimismo, para el caso de los EE.UU. se ha encontrado que el índice de miseria se relaciona positiva y estrechamente con la tasa de delincuencia. Es decir, una suba del indicador está directamente relacionada con un aumento de la delincuencia.
Está claro que dichas correlaciones deben verificarse en otros países. En el fondo la cuestión tiene que ver con que los problemas de empleo y/o inestabilidad macroeconómica, más tarde o más temprano terminan en un incremento de los problemas sociales y los crímenes.

La miseria y la pobreza

El siguiente gráfico es claro para ilustrar la relación entre el índice de miseria económica y la pobreza en el Paraguay para el periodo 1995-2010, dada la disponibilidad de datos. En dicho periodo, la correlación lineal o co-movimiento entre ambas variables medidas en el tiempo ha sido del 63%.
Durante la muestra histórica de datos, se puede ver como el deterioro del índice de miseria acompañó el aumento de la pobreza en el 2002. En dicho año la economía había experimentado una caída de la producción y el gasto, como consecuencia de la inestabilidad internacional y de los problemas en el sistema financiero nacional.

Pobreza e Índice de Miseria Económica en Paraguay
Fuente: Elaboración propia con datos oficiales. Para 2011 datos trimestrales.

La cantidad de datos disponibles y su frecuencia no permiten hacer un análisis más preciso de la causalidad. Pero debe ser claro para todos que la pobreza es una consecuencia de condiciones económicas y sociales de la población, relacionadas con la posibilidad y oportunidad de generar ingresos, así como acceder a bienes y servicios, entre otros. Claramente, la causalidad debería ir de condiciones económicas, coyunturales y estructurales, que posteriormente resultan en condiciones sociales y de pobreza relativas.
Para el 2011 se puede visualizar en el gráfico anterior el índice de miseria calculado con datos trimestrales. Es posible ver un deterioro a inicios del año (primer trimestre), para posteriormente reducirse marcadamente a un nivel bastante bajo (10.9%).
Lo anterior parece indicar que la percepción de los agentes debería haber mejorado en el 2011, con una mejora del bienestar y por tanto, siguiendo a la evidencia internacional, con una mejora relativa de la felicidad. Además, esto pareciera sugerir y proyectar una reducción de la pobreza hacia fines del 2011, ratificando su tendencia decreciente de los últimos años.
Sin embargo, se debe advertir que el dato del índice de miseria correspondiente al cuarto trimestre del 2011 parece no incorporar aún la retracción de la economía por la situación de sequía que afectó a la agricultura y a la producción agregada.
La incorporación de los datos para el primer trimestre del 2012 debería aumentar el índice, lo cual debería darse por una mayor tasa de desempleo, puesto que la inflación ha disminuido en los primeros meses del 2012.

Citas

(1) Rafael Di Tella, Robert J. MacCulloch y Andrew J. Oswald (2001), “Preferences over Inflation and Unemployment: Evidence from Surveys of Happiness”, American Economic Review, Vol. 91, No. 1, pp. 335-341.
(2) Publicación del diario New York Times, del 14 de abril de 2012: http://www.nytimes.com/2012/04/15/world/europe/increasingly-in-europe-suicides-by-economic-crisis.html?pagewanted=all